Crédito Hipotecario: Abra los Ojos y Léalo Todo le servirá

Está claro, necesito un crédito hipotecario si no quiero perder esta oportunidad.

He estado buscando unas hectáreas de terreno, casi 4 meses y ahora que lo encuentro voy a necesitar dinero extra si quiero comprarlo. ¡Hay! La vida es dura.

La verdad es que quiero comprar este terreno, porque es una excelente ocasión de invertir un dinero y hacerme con unas hectáreas al mismo tiempo. A lo mejor la vida no es tan dura, después de todo.

La Historia de Mi Crédito Hipotecario

Quien me puso la idea en la cabeza de que podía comprar estas hectáreas fue el asesor inmobiliario. Fue él quien me animó y me ayudo a encontrar un crédito hipotecario “a medida” que firmaré dentro de un par de días. Me lo dijo claro desde el principio: “Si te organizas bien, y yo te ayudaré a hacerlo, conseguirás al menos el 80% del precio del terreno través de un crédito. Sólo tienes que estar dispuesto a venderte a ti mismo”. Aunque no le entendí en un primer momento, ¡qué razón tenía”.

El precio de terreno estaba bastante bien en comparación al mercado inmobiliario, ya que éste necesita adecuaciones y el dueño sabía, (bien asesorado por el asesor inmobiliario), que el costo de las adecuaciones para el nuevo propietario había que tenerlo en cuenta a la hora de poner el precio.

La zona del terreno está bien comunicada y es seguro; el colegio de mi hijo está cerca y el trabajo de mi mujer y el mío están también a 20 minutos.

¡Lo quería! ¡Pero su precio era de $3, 500,000!00 pesos y no tenía el dinero! ¡Lo quería!, ¡Lo quería! ¡Lo quería! ¡Quería conseguir ese terreno! Pero mi banco no me ayudó con el crédito hipotecario. ¿La solución? Buscar un crédito hipotecario y un gerente que me entendiera.

En mi angustia por qué no se presentará otro comprador y la expectación de todo lo que podía hacer con esta casa, comencé a buscar créditos hipotecarios con ayuda del asesor inmobiliario y he aprendido un montón.

 

Buscar un Crédito Hipotecario: Tres Enseñanzas

Primero he aprendido que hay créditos hipotecarios para todos los gustos y condiciones. Yo pensaba que todos eran más o menos iguales. Nada de eso. Aquí hay que abrir bien lo ojos y leerlo todo, sobre todo la letra pequeña. Me pregunto

¿Por qué será pequeña?

Segundo, que todo comprador debe invertir tiempo en saber qué ofrecen los diferentes bancos y no basarse sólo en su publicidad como bien me dijo el asesor inmobiliario. Hay que visitar muchos bancos y hablar con los directores porque, ¡sorpresa, sorpresa!, las condiciones y términos de acceso a un crédito hipotecario suelen ser más ventajosas de lo que se muestra en la publicidad, cuando te sientas delante del director y expones tu caso.

Tercero, que los simulares de hipotecas online te ayudan muy poco. He intentado algunos, he llamado a los bancos y resultó que nada de nada, los porcentajes que daba el simulador del crédito hipotecario no se correspondían con la realidad.

Como bien me dijo también el asesor inmobiliario. Mis visitas a los bancos fueron un tiempo bien empleadas, porque al fin uno me dio unos términos de pago que se ajustan a lo que quiero. Un poco más y le doy un abrazo al director. Hoy este estupendo terreno va a ser mío, mío, y solo mío; bueno, de Consuelo, mi mujer, y mío. ¿OK?

Mi Crédito Hipotecario: La Moraleja. ¿Qué moraleja puede enseñar mi experiencia a otros compradores en una situación similar a la mía? Hay que salir ahí fuera y visitar todas las oficinas bancarias que puedas, para conseguir el crédito hipotecario que tú necesitas en tus condiciones personales.

Siempre habrá alguien que te escuche, te entienda y te asesore. Cómo en todos sitios, los bancos te pueden ofrecer un buen servicio al cliente y un servicio no tan bueno. Después de todo quien te concederá un crédito hipotecario es una persona, no un banco y se lo da a otra persona, tú, que, si sabes venderle tu idea, tu situación personal y lo que gana el director teniéndote como cliente, cuentas con muchas posibilidades de que el director se ponga en “tus zapatos”.

¡Qué razón tenía mi asesor inmobiliario! ¡Qué suerte que me he cruzado con una profesional! Y lo siento por mi banco. Para vender un crédito hipotecario no es suficiente contar con que ya era cliente de varios años.

 

Ahora, señoras y señores, voy a remodelar mi nuevo terreno en Tapachula. Voy a disfrutar trabajándolo, y explotando sus recursos naturales con racionalidad y orden.

Todo gracias a un agente inmobiliario que me supo asesorar y a un director de banco que entendió que un crédito hipotecario le puede hacer a uno la vida más feliz. ¡Quien me lo iba a decir hace sólo 6 semanas!

Le agradeceríamos que nos dejaras un comentario sobre este artículo. ¿Crees que el interés de los créditos hipotecarios bajará debido a la competencia entre los bancos?

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